Una imagen presentando figuras de varias culturas que encajan en roles de mediador, a menudo calificados como «chamán» en la literatura. La imagen presenta la diversidad de este concepto.

Una imagen presentando figuras de varias culturas que encajan en roles de mediador, a menudo calificados como «chamán» en la literatura. La imagen presenta la diversidad de este concepto.

El término chamanismo se refiere a un grupo de creencias y prácticas tradicionales preocupadas por la comunicación con el mundo de los espíritus. El practicante del chamanismo es conocido como chamán.

Hay muchas variantes de chamanismo en el mundo; lo siguiente son creencias compartidas por todas las formas de chamanismo:[1]

* Los espíritus existen y juegan un importante papel tanto en las vidas individuales como en la sociedad humana.
* El chamán puede comunicarse con el mundo de los espíritus.
* Los espíritus pueden ser buenos o malos.
* El chamán puede tratar enfermedades causadas por espíritus malignos.
* El chamán puede emplear técnicas para inducir trance para incitar éxtasis visionario.
* El espíritu del chamán puede dejar el cuerpo para entrar en el mundo sobrenatural para buscar respuestas.
* El chamán evoca imágenes de animales como guías de espíritus, presagios, y portadores de mensajes.

El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan las vidas de los vivientes. A diferencia de las religiones organizadas como el animismo o el animatismo que están lideradas por párrocos y que todos los miembros de una sociedad practican, el chamanismo requiere conocimientos individualizados y capacidades especiales. Los chamanes actúan fuera de religiones asentadas, y, tradicionalmente, actúan solos. Los chamanes pueden juntarse en asociaciones, como han hecho los practicantes tántricos indios.