
Askenazíes o asquenazíes, es el nombre dado a los judíos que se asentaron en la Europa central y oriental —principalmente en Alemania, Polonia, Francia, Ucrania, y Rusia; zona llamada precisamente por los judíos medievales, «Askenaz»— hacia comienzos del siglo X. Desarrollaron costumbres y leyes particulares, que les diferenciaron en ciertos temas de las otras principales partes del pueblo judío —los sefardíes— y los judíos mizrajíes, llegando incluso a crear una lengua propia, el yídish, surgida de la combinación de los dialectos germanos de su región con influencias eslavas y hebreas. Antes del Holocausto, los askenazíes representaban más del 90% del total de los judíos del mundo; en tanto a día de hoy, su peso relativo se ha reducido a un 80%.




